4 Consejos para Manejar Textiles "Difíciles"
TUL BORDADO

TWEED

El tweed es una de esas telas que vienen y van según la tendencia de la temporada. Es una tela muy versátil que podemos utilizar para hacer una gran variedad de prendas, y al ser un tejido plano es muy fácil de manipular y de coser. El único pero de esta tela es que se deshilacha con solo mirarla. Es impresionante lo rápido y fácil que esta tela se va deshaciendo mientras la trabajas, y con toda la razón del mundo, porque el tejido de esta tela es bastante amplio. Mi consejo para manejar esta tela, no importa el acabado que estés realizando, así vayas a utilizar un forro o cinta bies para tapar las costuras, es importante pasar la fileteadora por todos los bordes de las piezas por separado antes de empezar a coser. ¿No me crees? Esto es lo que pasa cuando no pasas la fileteadora y llevas unos 20 minutos cosiendo con esta tela.

Aunque estaba utilizando forro para hacer este vestido, para el momento en que llegué a la parte de los hombros, los márgenes de costura estaban prácticamente destruidos y fue un completo dolor de cabeza arreglar ese desastre para poder terminar de coser el forro a los hombros. Ese fue el error que cometí hace dos años y por eso te recomiendo pasar la fileteadora primero. Si no tienes fileteadora, puedes usar una puntada recta a unos 5mm del borde o pasar una puntada de zigzag. Lo importante es sujetar el borde de la tela para que ésta no se vaya deshaciendo durante el proceso de confección.
CHIFFÓN O CREPÉ 100% POLIÉSTER

Otra de las telas más usadas en la indumentaria femenina es el chiffón o el crepé (que es una tela parecida en características). Esta tela es uno de los dolores de cabeza de casi todas las confeccionistas que he conocido. Aunque es una tela muy linda, es muy difícil de cortar y de coser: al ser tan delgada y vaporosa, se mueve para todos lados mientras la manipulas. Uno de los mejores trucos que he encontrado en internet para manejar esta tela es pegarla con cinta adhesiva a la mesa de corte para que ésta no se mueva tanto mientras cortas los moldes. También es importante usar pesas para sujetar las piezas encima de la tela, en lo personal me gusta más esta técnica que los alfileres porque es más rápida y con menos margen de error. Eso sí, es una técnica de corte que requiere práctica.
Otra característica particular de esta tela es que no solo debes utilizar la aguja más delgada que tengas (calibre 90/14 o inferior) sino que ésta debe estar en perfecto estado, prácticamente nueva, para no ir a reventar la tela sin querer. Lo mismo aplica para los alfileres, deben estar en prefecto estado (y de preferencia que sean niquelados) para no dañar la tela mientras cosemos. A parte, es muy importante realizar pruebas de tensión antes de coser porque esta tela es muy exigente con la tensión del hilo para que la costura quede lisa y sin arrugas.
SATÍN O SEDA

Otra tela preciosa, pero “mañosa” para trabajar. La seda o el satín tienen características muy similares a las del chiffón: son telas delgadas, vaporosas, que se mueven para todos lados, y que se dañan fácilmente si no se tratan con cuidado. En mi experiencia, siento que la seda es más fácil de cortar que el satín y que el chiffón. Pero, si tienes problemas con el corte, puedes aplicar los mismos trucos que mencioné para cortar el chiffón. Además, es importante seguir las mismas recomendaciones con la elección de la aguja y los alfileres, en especial porque la seda es una tela más elevada en precio que el chiffón y, por ende, se reserva para prendas más costosas. Con este tipo de prendas debemos prestar especial cuidado a la calidad de la confección, ya que el cliente va a ser más exigente con el producto que está comprando.
Ahora, si bien hay que estar pendiente de la calidad de la aguja cuando manejamos este tipo de telas, para una producción en lote en un taller de confección, no es para nada rentable estar cambiando las agujas constantemente mientras se trabaja con esta tela. Sería un gasto y un desperdicio innecesario de agujas, pero también es importante cumplir con la calidad que se espera de este tipo de prendas. Un truco de ingeniero es afilar las agujas en lugar de reemplazarlas por unas nuevas cuando el filo se vaya desgastando. Esto fue algo que mi papá me ayudó a hacer cuando me quedé sin agujas para un proyecto que estaba haciendo el año pasado: tomó un desatornillador eléctrico, le pegó una lija fina y con eso me ayudó a afilar la punta de la última aguja que me quedaba. Quedó mejor que nueva. Ingenioso, ¿verdad?
A parte de todo esto, con el satín y la seda pasa el mismo fenómeno que con el tweed: son telas que se deshacen muy fácil y muy rápido. Así que también recomiendo pasar la fileteadora por todos los bordes de las piezas antes de empezar a ensamblar la prenda que estés realizando. Un paso extra, que toma algo de tiempo, pero al final eso se ve reflejado en la calidad final de la prenda.
Espero que te hayan gustado estos consejos y que te hayan sido de utilidad si de pronto estás teniendo dificultades para manejar este tipo de textiles. Muchas gracias a Passarela Textil por permitirme hacer esta publicación en su blog, espero poder trabajar nuevamente con ellos más adelante. Si tienes curiosidad de saber un poco más sobre mi trabajo acá te dejo el link a mi página web y a mi perfil de Instagram para que les eches un vistazo.
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